Tus brazos no me hacen daño: me brindan protección.

 

Cuando estoy entre ellos siento que nada puede pasarme, es como si estuviera dentro de una fortaleza y con la seguridad de que tú me cuidarás. 

 

Tus brazos no me hacen daño: ellos me dan calor.

 

Mi temperatura aún no se regula por sí misma, mi cuerpo está aprendiendo a vivir aquí afuera.

 

Cuando estaba en tu vientre todo era calientito, no había frío, no había calor, aquí afuera me cuesta adaptarme a tantos cambios…

 

Me has puesto ropa, me has cobijado, pero el mejor lugar para tener tu calor, es aquí entre tus brazos.

 

Tus brazos no me hacen daño: tus brazos me dan amor.

 

No hay lugar donde me sienta mejor que acurrucado en tu regazo, ese lugar es para mí el mejor.

 

Me siento refugiado, me siento tranquilo, me siento amado

 

Tus brazos no me hacen daño: tus brazos me dan apego.

 

Ese vínculo que hay entre tú y yo se fortalece más y más cada vez que estamos abrazados.

 

Me ayudan a sentirte mía y a sentirme tuyo. Y es que ahora mismo yo siento que tú y yo somos un mismo ser.

 

No será sino hasta que cumpla los nueve meses cuando comenzaré a entender que soy una persona diferente a ti, por ahora ¡por favor, no me separes de tus brazos!

 

Tus brazos no me hacen daño: no estoy tratando de engañarte, ¿cómo podría un ser de tan sólo unos días, unas semanas de vida, maquinar un engaño para que lo carguen?

 

Tampoco quiero chantajearte: cuando lloro porque quiero que me tomes entre tus brazos, no es porque quiera hacerte daño, o porque haya hecho un plan macabro y pretenda que tú no puedas descansar.

 

No mamá: yo lo único que quiero es estar entre tus brazos.

 

Supongo que sí, tenerme abrazado por tanto tiempo te cansa… pero será breve: lo prometo. Es tan sólo por un tiempo. Después querrás abrazarme y yo no estaré dispuesto: ¡voy a estar muy ocupado caminando y corriendo!

 

Tus brazos no me hacen daño: son el mejor lugar después de haber estado dentro tuyo, para pasar el tiempo, crecer y aprender con seguridad, con amor, con calor.

 

Sabiendo que tú, mi mamá, eres la persona que más amo y que más me ama, y que serás tú quien por siempre me proteja.

 

Mamá: Tus brazos no me hacen daño, me lo hacen los comentarios de quienes no quieren que me abraces. Por favor, no los escuches: yo te necesito a ti y tú en tu corazón lo sabes.

 

Tus brazos no me hacen daño: tus brazos me dan Amor

 

Si quieres abrazar a tu bebé y todo mundo “te lo prohíbe”: porque se va a acostumbrar, porque después va a llorar, porque lo vas a malcriar… Invítale a este blog, quizá le podría ayudar 😉

 

Y a ti ¿qué te han dicho que podría pasarle a tu  bebé si “lo abrazas de más”?

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